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Vol. 43. Núm. 2.
Páginas 90-102 (Marzo 2019)
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Vol. 43. Núm. 2.
Páginas 90-102 (Marzo 2019)
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DOI: 10.1016/j.medin.2018.01.004
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Transporte interhospitalario con membrana de oxigenación extracorpórea: cuestiones a resolver
Issues to resolve with the use of extracorporeal membrane oxygenation during interfacility transportation
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P. Burgueñoa,b,
Autor para correspondencia
paula.burgue@gmail.com

Autor para correspondencia.
, C. Gonzálezc, A. Sarralded, F. Gordoe,f
a Servicio de Medicina Intensiva, Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander, Cantabria, España
b Servicio de Helicóptero medicalizado de Protección Civil Cantabria, Maliaño, Cantabria, España
c Servicio de Medicina Intensiva, Hospital Universitario Central de Asturias, Oviedo, Asturias, España
d Servicio de Cirugía Cardiovascular, Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander, Cantabria, España
e Servicio de Medicina Intensiva, Hospital Universitario del Henares, Coslada, Madrid, España
f Facultad de Ciencias de la Salud, Universidad Francisco de Vitoria, Pozuelo de Alarcón, Madrid, España
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Tabla 1. Escala Interagency Registry for Mechanically Assisted Circulatory Support (INTERMACS)
Tabla 2. Eventos adversos registrados durante el transporte en ECMO clasificados por causalidad y frecuencias absolutas por grupos
Tabla 3. Eventos adversos registrados durante el transporte en ECMO clasificados por niveles de gravedad, frecuencias absolutas y análisis por subgrupos según la causalidad
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Resumen

El soporte extracorpóreo con membrana de oxigenación extracorpórea (ECMO) está indicado en pacientes resistentes al tratamiento, con shock cardiogénico o insuficiencia respiratoria y en aquellos pacientes reagudizados subsidiarios de trasplante cardiaco y pulmonar. La experiencia profesional y la cantidad de recursos necesarios son causas por las que se cree que la regionalización podría beneficiar a este tipo de pacientes a través del establecimiento de centros de referencia en ECMO y de la integración de una red de transporte especializado en ECMO. Debido a su mayor complejidad, este tipo de transporte supone un reto para los sistemas sanitarios y para los propios médicos, y requiere un abordaje multidisciplinar e interterritorial. El transporte en ECMO es más seguro que sin soporte mecánico, sin existir por el momento criterios de iniciación de la terapia en pacientes a trasladar, pudiendo ser necesarios criterios de menor gravedad en ellos. La formación y la especialización del equipo tanto en terapias de soporte extracorpóreo como en transporte interhospitalario, así como la sistematización de los traslados, pueden favorecer los resultados. No existen estudios acerca de las condiciones que deben cumplir los medios de transporte, siendo el espacio y la estabilidad características importantes. El traslado aéreo en ECMO supone una posibilidad cada vez más frecuente, existiendo datos sobre su seguridad, pero no sobre la fisiología del paciente en ECMO en altura, lo cual podría ayudar a la indicación y gestión de este tipo de transporte.

Palabras clave:
Transporte
Interhospitalario
ECMO
Membrana de oxigenación extracorpórea
ELCS
Soporte vital extracorpóreo
Abstract

Extracorporeal membrane oxygenation (ECMO) support is indicated in patients who are refractory to treatment, those with cardiogenic shock or respiratory failure and those with exacerbations eligible for heart and lung transplantation. Physician experience and quantity of necessary resources are reasons why regionalization could benefit patients of this kind, establishing ECMO reference centers and integrating a transportation network specialized in ECMO.

This type of transportation is a challenge for healthcare systems and physicians, given its greater complexity, requiring a multidisciplinary and inter-territorial approach. ECMO transportation is safer than without mechanical support, though there are currently no criteria for starting such therapy in patients being transferred. Criteria of lesser severity might be necessary for these patients. The training and specialization of the team in extracorporeal support therapies, interfacility transport and the systemization of transfer can improve the outcomes. There are no studies on the conditions that must be met by the transportation media, although space and stability are important characteristics. Air transfer with ECMO is an increasingly frequent option. Although there are data on its safety, there are none on the physiology of patients undergoing ECMO at high altitudes. Such information could be of help in the indication and management of this type of transportation.

Keywords:
Transport
Interfacility
ECMO
Extracorporeal membrane oxygenation
ELCS
Extracorporeal life support
Texto completo
Introducción

La regionalización o centralización de determinados procesos ha demostrado disminuir la morbimortalidad en determinadas enfermedades, como son el politraumatismo o los cuidados críticos neonatales1-3. Actualmente está en discusión el beneficio de estos programas para otras enfermedades, como son los pacientes cardiorrespiratorios4 y los pacientes subsidiarios de trasplante o de terapias de soporte vital extracorpóreo (extracorporeal life support [ECLS])5-10. La regionalización hace imprescindible el establecimiento de centros de referencia y de un transporte sanitario seguro2,11,12. Podría decirse que siempre y cuando se realice con seguridad, el traslado de pacientes críticos permite disminuir la morbimortalidad, al facilitar la llegada al centro útil3. La composición del equipo viene dada por las necesidades del paciente, por tanto, el aumento de la complejidad de los pacientes a trasladar hace necesaria la formación y la especialización de los equipos de traslado5. Por el momento, no existen datos suficientes que determinen un aumento de la supervivencia con el uso de equipos especializados de transporte, salvo en transporte pediátrico3,13.

La mejora tecnológica y el aumento de la experiencia en técnicas de soporte vital avanzado y ECLS aumentan las posibilidades de tratamiento en el shock cardiogénico y en el distrés respiratorio agudo (SDRA) grave14-22. La baja incidencia, la alta complejidad de manejo y la gran cantidad de recursos que precisan hacen necesaria la regionalización5-9.

A finales de los años noventa se comienzan a realizar traslados de pacientes pediátricos con insuficiencia respiratoria, observándose tasas de hasta un 39,1% de mortalidad asociadas al traslado23. En 2006, el estudio CESAR relanzó el interés por el empleo de la membrana de oxigenación extracorpórea (ECMO) en pacientes con SDRA al presentar unos resultados alentadores en cuanto a supervivencia de estos pacientes, pero una vez más, presentó relativa mortalidad relacionada con el traslado sin soporte extracorpóreo14. Estudios realizados durante la pandemia de gripe A (H1N1) pudieron demostrar que el traslado de pacientes con SDRA grave es más seguro con ECMO que sin ella, además de obtener similares resultados que los pacientes tratados desde el principio en el hospital de referencia10,24,25.

De similar manera evoluciona el transporte de pacientes con shock cardiogénico refractario. En 2013 nace en París el «Cardiac-RESCUE program» y, tras él, son numerosos los consensos de expertos que recomiendan la estabilización hemodinámica con ECMO venoarterial (ECMOVA) y posterior traslado al centro de referencia, sirviendo la ECMOVA como puente hacia la recuperación de la función cardiaca o hacia la asistencia ventricular (VAD) y/o trasplante cardiaco11,18-22.

La expansión de la terapia y la universalización de los sistemas de transporte en ECMO son una realidad a falta de estudios que establezcan los criterios estandarizados de soporte mecánico y las condiciones para realizar el transporte en ECMO. La creación de una red de transporte terrestre y aérea en ECMO conlleva el estudio regional de recursos hospitalarios, así como de las infraestructuras hospitalarias disponibles, además de la creación de equipos de profesionales altamente cualificados.

Programas de ECMO

La baja incidencia de casos, la necesidad de formación especializada, la cantidad de recursos materiales y humanos necesarios, así como un posible efecto negativo en la morbimortalidad como consecuencia de un insuficiente volumen y experiencia, son razones para la centralización y por las que se plantean los programas de ECLS tanto para pacientes respiratorios como cardiológicos7-9,11.

Los hospitales de referencia favorecen la formación continuada y la experiencia recibida por un volumen aceptable de pacientes al año9. La integración de diferentes servicios es la pieza angular del abordaje multidisciplinar, mientras que la relación con los hospitales no referentes y proveedores de pacientes asienta el programa, tanto por la labor educacional a la hora de la detección precoz de este tipo de pacientes como por el refuerzo positivo generado por la autoevaluación7,9. Los equipos ECMO son equipos especializados móviles que valoran la necesidad de un transporte especializado con o sin ECMO a los centros de referencia, permitiendo la universalización del programa7,10,25-27.

Se llama transporte en ECMO «primario» cuando es el equipo del hospital de referencia quien se traslada, valora e implanta el soporte para el traslado, y se denomina transporte «secundario» cuando la terapia se inicia en el hospital de origen y es trasladado a un centro de referencia, ya sea por uno u otro equipo27. Este tipo de sistema precisa de mayor disponibilidad de recursos, formación y experiencia en ECMO, siendo un programa establecido y más avanzado.

El aumento de pacientes trasladados en ECMO a centros de referencia se ha llegado a multiplicar por 5 desde el 2011 en algunas regiones, potenciado por la existencia de estos programas28. Son necesarios futuros estudios sobre el coste-eficiencia de estos programas comparados con aquellos sin coordinación establecida12.

Equipo de transporte en ECMO

Los equipos de transporte deben estar coordinados por el centro de referencia y sus componentes deberían tener la formación y la experiencia continuada en el manejo del paciente en ECMO7,10,26,27, así como estar entrenados y habituados al transporte de pacientes críticos; y en caso de realizar un transporte aéreo, estar específicamente formados en ello28. La formación en transporte en ECMO puede ser determinante ya que puede a ayudar a controlar los efectos adversos más graves, dependientes de fallos del material en un ambiente hostil29.

Existen diferentes configuraciones del equipo en función de la experiencia del centro y en función del tipo de traslado a realizar.

Las diferentes responsabilidades del proceso deben quedar bien establecidas, existiendo27,30:

  • 1.

    Médico intensivista:

  • Coordinador del traslado, se encarga de coordinar con ambos centros el proceso.

  • Toma la responsabilidad del paciente. Evalúa clínicamente al paciente e indica, o no, la terapia con ECMO. Informa a la familia y firma el consentimiento informado.

  • Toma las decisiones en torno al paciente en ECMO hasta la llegada al hospital de referencia (programación de los flujos de sangre y aire de la ECMO, dosis de anticoagulación, fluidoterapia, vasopresores, etc.).

  • 2.

    Médico responsable de la canulación: en algunos centros es el cirujano cardiovascular, y en otros es el intensivista formado en canulación percutánea.

  • 3.

    Especialista en ECMO: perfusionista, médico o enfermero/a.

  • Material del circuito ECMO.

  • Material necesario en el hospital de origen para el procedimiento.

  • Cebado de la máquina.

  • Manejo del circuito ECMO durante el traslado.

  • 4.

    Enfermero/a especialista en cuidados intensivos.

  • Cuidado de enfermería del paciente.

  • Administración de medicaciones, fluidoterapia, sangre, etc.

  • 5.

    Especialista en transporte y respiratorio:

  • La ventilación mecánica, conexiones y disposición de gases.

  • Esta función debe ser capaz de asumirla el médico responsable del traslado en caso de no haber espacio suficiente para el personal en el medio de transporte.

Por poner algunos ejemplos, el Hospital Karolinska (Estocolmo) tiene un equipo formado por un cirujano, un intensivista con experiencia en ECMO, un perfusionista y en ocasiones un enfermero/a especialista añadido30. La Universidad de Columbia (Nueva York) tiene un equipo formado por un cirujano cardiotorácico, un fellow de cirugía, 2 perfusionistas y 2 paramédicos especialistas en paciente crítico31. En la Guayana francesa, el equipo está formado por un cirujano cardiovascular y un médico del SMUR con o sin ayuda de un médico intensivista y/o perfusionista32.

Criterios de ECMO para traslado en la insuficiencia respiratoria aguda

Recientes revisiones sobre el manejo del SDRA grave sitúan a la ECMO como terapia de rescate en pacientes con hipoxemia refractaria a terapia ventilatoria optimizada y otras medidas como el prono. No existen por el momento recomendaciones unificadas por falta de evidencia significativa, a la espera del estudio en activo EOLIA (NCT01470703), con el cual se espera poder delimitar mejor los criterios de ECMO en el SDRA12,16,33. Las guías de la Extracorporeal Life Support Organization (ELSO) recomiendan considerar la ECMO con PaO2/FiO2<150 y la indican con PaO2/FiO2<100 o acidosis respiratoria con Pplateu>30cmHO234. Estos criterios contrastan con recientes revisiones que se mantienen expectantes y recomiendan la ECMO en los casos de SDRA más graves16.

En lo que sí parece haber más acuerdo es en la precocidad del tratamiento, ya que sí disminuye la mortalidad al implantarla durante el primer o segundo día de refractariedad al tratamiento ventilatorio optimizado25,34.

El traslado de pacientes con insuficiencia respiratoria moderada-grave a centros de referencia en ventilación mecánica y ECMO supone un alto riesgo, mayor en aquellos con hipoxemia grave y/o acidosis respiratoria. El traslado en ECMO ha demostrado ser un traslado más seguro para estos pacientes que sin soporte extracorpóreo10,24,25, hasta el punto de cuestionarse si deben existir o no unos criterios específicos de ECMO en pacientes a trasladar.

El procedimiento utilizado en el estudio ECMOnet instauraba la ECMO utilizando criterios de menor gravedad en aquellos pacientes a trasladar: PaO2/FiO2<70 y PEEP>15 cmHO2 si se encontraban en el centro de referencia y con PaO2/FiO2<100 con PEEP>10 cmHO2 si eran pacientes a trasladar10,23. A medida que ha aumentado la experiencia, se han ido ajustando los criterios de inclusión. En un estudio posterior, una PaO2/FiO2<85 y/o acidosis respiratoria con pH<7,2 eran criterios de activación del protocolo y valoración por el equipo ECMO. Tras la optimización de la ventilación mecánica y maniobras de rescate respiratorio, el 13% de los pacientes pudieron trasladarse de forma segura sin ECMO cumpliendo los criterios: pO2>90mmHg con FiO21, PCO2<65mmHg y PEEP<2025.

Un reciente metaanálisis, que incluye un total de 1.481 pacientes transportados en ECMO, extraídos de estudios heterogéneos realizados entre 1994 y 2016, contrasta con lo presentado anteriormente, siendo el grado de hipoxemia media pre-ECMO de PaO2/FiO2 de 59 y presentando una supervivencia de alrededor del 60%35. Con todo ello no queda más que esperar a futuros estudios, siendo prudentes a la hora de trasladar un paciente con SDRA grave, valorando la precocidad del traslado y los posibles criterios de menor gravedad para implantar la ECMO debido al alto riesgo que supone un transporte.

Criterios de ECMO para traslado en el shock cardiogénico

Las últimas recomendaciones sobre el manejo del shock cardiogénico incluyen las técnicas de soporte circulatorio mecánico en caso de refractariedad al tratamiento habitual con un grado de recomendación IIb20.

La escala Interagency Registry for Mechanically Assisted Circulatory Support (INTERMACS) estratifica la gravedad del fallo cardiaco y su mortalidad, permitiendo realizar una correcta elección de los pacientes que se beneficiarán de uno u otro dispositivo de asistencia circulatoria mecánica, así como establecer un pronóstico tras un trasplante cardiaco urgente (tabla 1)20,36,37.

Tabla 1.

Escala Interagency Registry for Mechanically Assisted Circulatory Support (INTERMACS)

INTERMACS  Descripción  Tiempo para soporte circulatorio  Supervivencia con soporte 
Inestabilidad hemodinámica pese a dosis crecientes de catecolaminas y/o soporte circulatorio mecánico con hipoperfusión crítica de órganos diana (shock cardiogénico crítico)  Soporte circulatorio a corto plazo. Soporte percutáneo/ECMO  52% 
Soporte inotrópico intravenoso con cifras aceptables de presión arterial y deterioro rápido de la función renal, el estado nutricional o los signos de congestión  Soporte circulatorio a corto plazo ECMO/VAD. En días  63% 
Estabilidad hemodinámica con dosis bajas o intermedias de inotrópicos e imposibilidad para su retirada por hipotensión, empeoramiento sintomático o insuficiencia renal progresiva  VAD. Electivo en semanas  78% 
Es posible retirar transitoriamente el tratamiento inotrópico, pero el paciente presenta recaídas sintomáticas frecuentes, habitualmente con sobrecarga hídrica  VAD. Electivo en semanas o meses  78% 
Limitación absoluta de la actividad física, con estabilidad en reposo, aunque habitualmente con retención hídrica moderada y un cierto grado de disfunción renal  VAD, semanas o meses  93% 
Menor limitación de la actividad física y ausencia de congestión en reposo. Fatiga con actividad ligera  VAD a valorar  – 
Paciente en clase funcional NYHA II-III sin balance hídrico inestable  No indicado  – 

ECMO: extracorporeal membrane oxygenation; NYHA: New York Heart Association; VAD: dispositivo de asistencia ventricular.

En caso de shock cardiogénico refractario en estadios 1 y 2 de la escala INTERMACS, se recomienda el uso de dispositivos de soporte circulatorio a corto plazo como puente a la recuperación miocárdica o a la valoración de implantación de dispositivos de larga duración y/o trasplante cardiaco12-22,37.

La experiencia del equipo es clave, eligiendo el momento adecuado para su implantación, pudiendo caer en la futilidad tanto por instaurarlo demasiado temprano como demasiado tarde21. Escalas como el SAVE-score pueden ser de ayuda a la hora de valorar la implantación de estos dispositivos38.

Es cierto que está muy entredicho cuál es el dispositivo ideal de soporte en fase aguda12,18,39, ya que la falta de descarga completa ventricular puede empeorar la situación o mantener una fase de fallo multiorgánico. Entre los dispositivos percutáneos se encuentran: el balón de contrapulsación intraaórtico (BIAC), la ECMOVA periférica y otros nuevos como el Impella® o Tandem Heart®. Estos dos últimos se colocan mediante arteriografía; el Impella® únicamente ofrece soporte ventricular izquierdo y el Tandem Heart®, biventricular12,18,39. La experiencia por el momento es baja, el coste con respecto a la ECMO es mayor, pueden no aportar el suficiente soporte hemodinámico en los pacientes más graves12, y son difíciles de implementar en los programas de transporte primario. En cuanto al BIAC, ya no se recomienda de forma rutinaria en el shock cardiogénico18, aunque sí hay estudios que apoyan su uso concomitante a la ECMOVA al mejorar la hemodinámica y disminuir el riesgo de EAP40,41.

No existen estudios prospectivos exclusivamente de transporte de pacientes con shock cardiogénico. Destacan los estudios retrospectivos realizados en islas francesas donde se analizan transportes en ECMOVA de largas distancias (136-10.000km) a los centros de trasplante cardiaco32,42,43. En el estudio más reciente, de los pacientes a evacuar, el 57,6% lo hizo con ECMOVA y el 78,6% con BIAC. Los pacientes trasladados con soporte circulatorio presentaron supervivencias similares a aquellos en los que la ECMO se instauraba en el hospital de referencia (36,8% vs. 37%) y con resultados postrasplante cardiaco similares a aquellos que fueron transportados sin soporte circulatorio (85,7% vs. 83,3%), pese a la mayor gravedad de estos primeros43.

En cuanto a las VAD, permiten un soporte hemodinámico completo a medio plazo como puente al trasplante cardiaco20. Así mismo, también puede ser utilizado este soporte como puente a la recuperación, sobre todo en pacientes jóvenes con enfermedades potencialmente reversibles, como miocarditis o miocardiopatía posparto20. La implantación de VAD en el centro hospitalario de origen para luego ser trasladado al centro de referencia en trasplante cardiaco está descrita, requiere alta experiencia de ambos centros y una evaluación previa del paciente como candidato a trasplante44,45.

Otras posibles aplicaciones del traslado en ECMOReanimación cardiopulmonar con ECMO en medio extrahospitalario

La reanimación cardiopulmonar con ECMO (ECPR) podría ofrecer mejores resultados neurológicos que la reanimación cardiopulmonar convencional (RCP) y contribuir a la donación de órganos de aquellos que fallecen12,46-48. Pero por el momento los resultados de estudios controlados y prospectivos son pobres12,49,50. La importancia de recibir RCP de calidad de forma inmediata, sumado a la elección precisa del paciente y a la precocidad de la terapia ECMO48, han llevado a realizar estudios sobre el beneficio de su implantación en el ambiente extrahospitalario. Ante posibles resultados futuros favorecedores a la realización de estas técnicas en medio extrahospitalario, cabe preguntarnos qué podría suponer y si estamos preparados para ello.

Donación en asistolia controlada

La implantación de la ECMOVA en donación en asistolia controlada ha demostrado mejores resultados que la extracción de órganos ultrarrápida51,52. El desplazamiento de un equipo móvil de coordinadores de trasplante, junto con el material y el personal necesarios al hospital de origen, ya está descrito, de tal manera que se podría ofrecer la donación en asistolia controlada en hospitales donde no existe este recurso53.

Pacientes en lista de trasplante pulmonar reagudizados

El traslado de pacientes en lista de trasplante pulmonar con insuficiencia respiratoria reagudizada, a centros de referencia en trasplante, se considera traslado de alto riesgo y sería necesario que lo llevara a cabo personal especialista con los medios necesarios. La intubación y conexión a ventilación mecánica está asociada con pobres resultados en el postrasplante de pulmón. La ECMO y los eliminadores extracorpóreos de CO2 (ECCO2R) implantados en el paciente despierto, como puente al trasplante de pulmón, han demostrado mejorar la supervivencia de este tipo de pacientes16,34,54. En cuanto al traslado en ECMO de pacientes despiertos, de momento la evidencia se limita a la descripción de casos con buen resultado55.

Traslado en ECMO: elección del medio de transporte

Esta cuestión es muy específica de cada uno de los programas ECMO y es conveniente que cada país estudie su propia situación. La elección de uno u otro medio depende de muchas variables: distancias a recorrer, orografía del terreno, nivel de carreteras, estructuras hospitalarias, meteorología dominante en la región y disponibilidad de medios de transporte adecuados con la tecnología adecuada33,56,57.

Las recomendaciones sobre el transporte a utilizar son muy variables. En las guías inglesas de transporte crítico recomiendan considerar el traslado con helicóptero para distancias por encima de los 80km y con avión medicalizado por encima de los 240km57, mientras que las guías ELSO recomiendan el transporte terrestre hasta 300km, helicóptero hasta 600km y avión por encima de estas cifras27,58.

Es importante estudiar la evolución en aquellos países donde se realizan numerosos traslados de pacientes críticos y en ECMO, no evolucionando de forma similar por otros condicionantes como son la meteorología y la noche. Así, por ejemplo, el Hospital Karolinska, pese a tener las estructuras hospitalarias necesarias, basa su transporte en ECMO en un transporte terrestre para distancias menores de 300km y en avión para distancias mayores, el cual es utilizado para el 60% de los traslados29. En zonas de Europa con otras condiciones, sí es cierto que ha aumentado el transporte interhospitalario crítico en helicóptero gracias a la adaptación de las infraestructuras y de la introducción de helicópteros con mejores prestaciones; estudios alemanes de transporte en ECMO comentan traslados en helicóptero de entre 60-178km59.

Transporte terrestre

El transporte en ambulancia es el medio más utilizado para el traslado sanitario. En un reciente metaanálisis se estimó que un 53% de los traslados en ECMO son en ambulancia35. Las principales ventajas de este tipo de transporte son su disponibilidad, su coste y su utilización en prácticamente casi todas las situaciones27. La disponibilidad de ambulancias para traslados de pacientes complejos que requieren mucha cantidad de material y personal es relativa, siendo cuestionable que las ambulancias convencionales sean el tipo de transporte óptimo para este tipo de traslados. El Hospital Karolinska elige un autobús medicalizado para el transporte en ECMO. La necesidad de transportes terrestres voluminosos aumentan los tiempos de traslado de ida y vuelta, por ello algunos centros utilizan un vehículo rápido con el personal y el material. Otro aspecto a valorar es la importancia del estado de las carreteras a recorrer, ya que carreteras tortuosas aumentarán los tiempos de traslado y serán más incómodas a la hora de trabajar.

Transporte en helicóptero

El estudio de Mendes et al. cifra en un 22% los traslados que se realizan en helicóptero35. El helicóptero presenta como principales ventajas la velocidad, la estabilidad del medio de transporte y el traslado de cama a cama sin otros transportes intermediarios; todo ello hace pensar que es el medio ideal para el traslado de pacientes críticos.

En cuanto al tipo de helicóptero a utilizar, es importante analizar el equilibrio entre el espacio en la cabina y el peso máximo al despegue de acuerdo con las infraestructuras disponibles, siendo además importantes: la velocidad crucero, los datos de estabilidad, los ruidos y las vibraciones. El tiempo de autonomía es importante aunque no se realicen largas distancias, ya que amplía el rango de posibilidades y disminuye tiempos.

Los helicópteros utilizados para el traslado en ECMO deben ser espaciosos y que admitan un peso variable aproximado de entre 500kg (los equipos más reducidos) y 1.000-1.200kg (2 pilotos, equipo ECMO completo, paciente y material). Helicópteros como el EC-145, Bell 429, Bell 412, o el reciente AW169, presentan buenas prestaciones con peso máximo al despegue más limitado. Algunos helicópteros utilizados son el AW 139 o el Sykorsky S76, amplios y estables, pero más costosos, pesados y con necesidad de infraestructuras menos accesibles.

Como principales inconvenientes al traslado con helicóptero destacan la necesidad de actualizar las infraestructuras hospitalarias y la necesidad de implementar la tecnología aeronáutica que permita la nocturnidad y los vuelos con mala meteorología.

En cuanto al coste-eficacia, no existe por el momento ningún estudio específico del transporte en ECMO, y los existentes son difícilmente comparables por los diferentes modelos de financiación. La mayor coste-eficiencia del transporte aéreo medicalizado depende de la suma de varios criterios: distancias moderadas (80-350km), traslado directo sin necesidad de transporte terrestre, personal médico altamente cualificado, sumado a una correcta gestión y elección del tipo de paciente a trasladar6,56,57.

Transporte en avión

El avión presenta como ventajas la estabilidad, la amplitud, la presurización constante, su autonomía, y la ausencia de limitaciones de peso, de meteorología y de nocturnidad. Grandes desventajas son el depender de aeropuertos —con la logística que ello conlleva— y la necesidad de un traslado previo y posterior en ambulancia27,56,57. Un 27% de los traslados se han realizado con este medio, permitiendo traslados en ECMO de largas distancias, siendo un 7% de los traslados totales internacionales35.

Equipamiento y preparación del traslado

La planificación del transporte en ECMO incluye una revisión de todo el material necesario, comprobando la compatibilidad con el medio de transporte elegido (conexiones eléctricas, voltajes, fijaciones). Es preciso conocer todo el material con su tiempo de autonomía y la posibilidad o no de cambio de baterías, siendo recomendable disponer de una fuente eléctrica y con capacidad para todo el material. En caso de transporte aéreo, los aparatos deben estar certificados por Aviación Civil para el modelo específico de avión o helicóptero, así como ajustar los aparatos electromagnéticos para evitar interferencias durante el vuelo1,26-28,56,57.

Cada programa ECMO diseña su propio equipo de material en función del tipo de misiones a realizar y de su experiencia. Se recomienda la realización de mochilas y de una lista de chequeo que ayude a disminuir los riesgos de olvidos de material (figs. 1 y 2: modelos de checklist adaptables)27,29,30,60,61.

Figura 1.

Propuesta de checklist a realizar por el hospital de origen: criterios de activación del equipo ECMO, datos clínicos, analíticos y pruebas de imagen relevantes, necesidades instrumentales y de espacio para colocación del soporte extracorpóreo. BIAC: balón de contrapulsación; ECMO: extracorporeal membrane oxygenation; FMO: fallo multiorgánico; FR: frecuencia respiratoria; iNO: óxido nítrico; PAD: presión arterial diastólica, PAM: presión arterial media; PAS: presión arterial sistólica; PEEP: presión positiva telespiratoria; TC: tomografía computarizada; TCRR: terapias continuas de remplazo renal.

(0,87MB).
Figura 2.

Propuesta de checklist por parte del equipo ECMO en el hospital de origen. CVC: catéter de vía central; ECCO2R: extracorporeal CO2removal; ECMO: extracorporeal membrane oxygenation; VA: venoarterial; VV: venovenosa.

(0,92MB).

Se debería disponer de material para una monitorización avanzada (PAI, pulsioximetría, BIS, capnografía, PCP y oximetría cerebral si fuera preciso), disponer de sangre, plaquetas y plasma, nevera, 2 equipos quirúrgicos, material de canulación y doble membrana de ECMO. Podrían ser de utilidad, principalmente en traslados primarios en ECMO: compresor torácico, ecógrafo portátil, radiometer de transporte, control de coagulación y hemoglobina. Es necesaria una camilla de traslado apta para este tipo de pacientes y con capacidad para fijar todo el material26,27,56. Existen en el mercado camillas especialmente diseñadas para el traslado en ECMO, con la idea de dejar el material fijado y sin necesidad de colocar el aparataje dentro del medio de transporte.

El ventilador mecánico y el monitor de transporte deberían ofrecer las prestaciones más avanzadas sin olvidar su portabilidad; existen ya en el mercado ventiladores mecánicos de transporte adaptados a la presión barométrica. Esta prestación, junto con la portabilidad y atenuación de vibraciones, también es ofrecida para BIAC de transporte. Existen varios tipos de dispositivos ECMO utilizados en transporte; es importante conocer el peso y el volumen que ocupan, así como las especificaciones técnicas, ya que no todos ofrecen las mismas prestaciones. Es recomendable que el peso de todo el material necesario para la canulación y la ECMO no exceda los 35kg en caso de realizar un transporte aéreo32.

Necesidad de aire y oxígeno

Es importante conocer la cantidad de oxígeno y aire comprimidos necesarios, contando siempre con posibles contratiempos que aumenten el tiempo de traslado. Los problemas de logística y el quedarse sin aporte de oxígeno son incidentes relativamente frecuentes29.

Un paciente en ECMO o en VAD, con una membrana de oxigenación incorporada, tendrá el gasto del respirador mecánico y el de la membrana, debiendo conocer ambos volúmenes/minuto. El dispositivo ECMO durante el transporte, y durante la mayoría de la terapia venovenosa, estará configurado con FiO21, siendo el sweep air (de 0 a 10lpm) el volumen/minuto de la ECMO, el cual se configurará en función de las necesidades ventilatorias (normalmente una relación 1:1 con el flujo de sangre)34.

Los ventiladores mecánicos de transporte de tipo turbina permiten realizar las mezclas de oxígeno con el aire ambiente, siendo independientes de una toma de aire comprimido, lo cual nos hace prescindir de este tipo de botellas. Hay que contar con un gasto extra de gases que el respirador utiliza para control interno y que suele ser entre 100-500ml/min62,63. Es aconsejable que la FiO2 del respirador sea la menor que asegure una correcta oxigenación y que la ventilación mecánica sea protectora o ultraprotectora64.

Una vez conozcamos las necesidades de aire y oxígeno, así como el tiempo previsible de traslado, podremos calcular el número de botellas necesarias65(material suplementario [tablas 1E y 2E]). Durante el traslado es importante vigilar el gasto y los litros disponibles, pudiendo adelantarnos ante cualquier problema de este tipo. Existen en el mercado botellas de oxígeno medicinal con pantalla digital informando del tiempo disponible sin necesidad de realizar cálculos con el manómetro.

Planificación del traslado

Los problemas de logística suelen conllevar aumento del tiempo de traslado y riesgos, documentándose un aumento de las infecciones nosocomiales y más efectos adversos durante los traslados de largas distancias29,43. Por ello, el trabajo de sistematizar el transporte puede ayudar a mejorar los resultados.

Es aconsejable contar con posibles retrasos y realizar un plan de actuación secundario, conociendo las características y la localización de hospitales alternativos. Es importante la compenetración de los equipos de traslado y médico, y en caso de transporte aéreo, la realización de un plan de vuelo junto a los pilotos, disponiendo de la información acerca de los helipuertos de referencia, áreas de toma urgente durante nuestro recorrido, aéreas de combustible y el establecimiento conjunto de la altura media y máxima de vuelo en función de la situación clínica del paciente.

Peculiaridades del transporte aéreo

Durante el vuelo se deberán tomar ciertas medidas contra la hipotermia, el sonido, las vibraciones y las energías de aceleración y deceleración. La mejoría tecnológica sanitaria y aeronáutica minimiza de forma importante estos problemas y, por el momento, no existen descritas complicaciones secundarias a ello29,32. Otro factor que puede afectar a pacientes respiratorios y pediátricos es la escasa humedad (aproximada al 10%)66, pudiéndose tomar medidas de humidificación activa en pacientes de muy alto riesgo.

La gran influencia del traslado aéreo que podríamos esperar en nuestro paciente es secundaria a la disminución de la presión alveolar de oxígeno (PAO2) y al aumento del volumen de los gases a medida que disminuye la presión con la altura66-69. La documentación de complicaciones relativas a la hipoxemia secundaria a la disminución de la PAO2 es baja (3-4%)32.

No existe hasta la fecha ningún estudio específico sobre la fisiología del paciente en ECMO ante los cambios de altura, siendo importante para la seguridad del traslado así como para individualizar el plan de vuelo. A alturas mayores de vuelo, se disminuye el consumo del helicóptero, lo cual aumentaría la autonomía y, con ella, las posibilidades de transporte sin paradas extraordinarias y la mejora del coste-eficiencia.

En altura los volúmenes/minuto aumentan tanto en la ECMO como en los respiradores, existiendo el riesgo de hiperventilar a nuestro paciente66-69. Cada vez son más los aparatos adaptados al transporte aéreo, modificándose en función de la presión barométrica, como son algunos ventiladores mecánicos y BIAC, pero por el momento las ECMO no ofrecen esta prestación. Es posible realizar cálculos basados en la ley de Boyle-Mariotte para conocer qué efectos sobre la ventilación generará la altura (material suplementario [tablas 1E y 3E]). Este es uno de los motivos por los que puede ser recomendable un radiometer de transporte.

Así mismo, podemos calcular la FiO2 a la que deberemos aumentar el respirador a determinada altura, pudiendo individualizar el plan de vuelo o contraindicar un traslado aéreo (material suplementario [tablas 3E y 4E]).

Complicaciones durante el traslado

La mortalidad durante el traslado en ECMO es prácticamente nula en comparación con los traslados sin soporte extracorpóreo23-25,29,35. Merece la pena comentar un estudio recientemente publicado, en el cual específicamente se evalúan los efectos adversos producidos en 514 transportes con ECMO. Hay que puntualizar que la mayoría de estos traslados fueron primarios y un 59% en avión, lo cual puede reflejar la complejidad de los casos analizados. En este estudio, la probabilidad de sufrir un efecto adverso fue de un 40%, siendo mayor en aquellos traslados superiores a 3h. En las tablas 2 y 3 se muestra la clasificación realizada de los eventos adversos, así como las frecuencias con las que se registraron29.

Tabla 2.

Eventos adversos registrados durante el transporte en ECMO clasificados por causalidad y frecuencias absolutas por grupos

Causas de los efectos adversos  Frecuencia  Eventos adversos 
Relativas al paciente65%• Extubación accidental 
• Bajo nivel de sedación 
• Sangrados 
• Disfunción cardiaca 
• Hipovolemia 
• Recirculación 
• Isquemia arterial 
• Otros 
Relativas al equipamiento médico14,6%• Rotura de materiales 
• Gasto del oxígeno 
• Trombosis del circuito 
• Fallo eléctrico 
• Gasto de baterías 
• Otros 
Relativas al personal médico5,8%• Fallos de comunicación 
• Olvidos de material 
• Falta de personal 
• Otros 
Relativas al medio de transporte12,6%• Fallos de logística 
• Ambulancia errónea 
• Tráfico 
• Fallos del suministro eléctrico 
• Otros 
Causas ambientales1,9%• Congelación de las vías venosas 
• Otros 

Fuente: Ericsson et al.29.

Tabla 3.

Eventos adversos registrados durante el transporte en ECMO clasificados por niveles de gravedad, frecuencias absolutas y análisis por subgrupos según la causalidad

Graduación del riesgo  Definición  Frecuencia  Análisis por subgrupos según las causas 
Categoría 1  Repercusión en la mortalidad o alta morbilidad si no es resuelto en cuestión de segundos  7,8%  19% paciente
50% equipamiento médico
19% personal médico
12% causa ambiental 
Categoría 2  Repercusión en la mortalidad o alta morbilidad si no es resuelto en minutos  58,7%  93% paciente
2,5% equipamiento médico
2,5% personal médico
1,7% causa ambiental 
Categoría 3  Riesgo intermedio que no produce un riesgo inminente de morbimortalidad, pero precisa de una solución  22,8%  34% paciente
19% equipamiento médico
13% personal médico
34% medio de transporte 
Categoría 4  Bajo riesgo, se trata de un evento a lidiar durante el traslado  10,7%  9% paciente
45% equipamiento médico
45% medio de transporte 

Fuente: Ericsson et al.29.

A raíz de estos resultados, podemos decir que la mayoría de los eventos adversos que acontecen durante el transporte en ECMO son relativos al paciente29, y que generalmente se tratan de incidentes habituales durante las primeras horas de inicio de una ECMO. Un equipo con experiencia en técnicas de soporte extracorpóreo suele estar concienciado y entrenado en estos temas, manteniendo un margen de respuesta mayor. En cambio, la mayor parte de los eventos adversos responsables de riesgos con consecuencias inminentes son derivados de problemas con el equipamiento médico29 y con la acción del transporte en sí, con los que el personal sanitario no está tan familiarizado. Así mismo, llama la atención que el 19% de los riesgos inminentes sean por fallos del personal médico, principalmente debidos a problemas de comunicación29. Todo ello nos lleva a pensar que es necesaria una formación específica en el traslado de pacientes críticos y en ECMO, abordando tanto cuestiones médicas y técnicas como de trabajo en equipo70.

Conclusiones

El soporte extracorpóreo con ECMO está indicado en casos de refractariedad al tratamiento, en casos de shock cardiogénico e insuficiencia respiratoria, así como en aquellos pacientes reagudizados subsidiarios de trasplante cardiaco y pulmonar. La experiencia y volumen necesarios para obtener buenos resultados, junto con la gran cantidad de recursos que se precisa, son causas por las que se cree necesario la realización de programas de soporte extracorpóreo, coordinados por los centros de referencia en ECMO y centros de trasplante cardiopulmonar, integrando una red de transporte especializado en ECMO.

Es escasa la evidencia sobre los criterios exactos en los que se debe alertar al equipo de traslado y los criterios de soporte mecánico en condiciones de traslado. Son cuestiones a valorar la seguridad del paciente y el coste-eficiencia del sistema, siendo necesarios futuros estudios sobre la utilidad de estos programas.

Un equipo especializado en ECMO es clave para la valoración clínica y para la seguridad del paciente durante el traslado. El conocimiento tecnológico en condiciones de transporte, y la formación específica del equipo en transporte crítico, es importante para afrontar fallos del equipamiento que puedan suponer un alto riesgo inminente.

La imposibilidad de aplicar los estudios de coste-efectividad sobre los medios de transporte, por cuestiones inherentes a cada región y sistema, hacen que se requiera un análisis específico individual. El helicóptero, por su velocidad, la posibilidad de recorrer largas distancias sin necesidad de otros medios y por su estabilidad, podría ser el medio de transporte más adecuado en distancias medias, siempre y cuando estén disponibles las infraestructuras hospitalarias, los medios aeronáuticos necesarios y las condiciones climatológicas lo favorezcan. A pesar de que se ha documentado la seguridad de este tipo de traslado, aún es necesario estudiar la fisiología de la ECMO en altura para aumentar la seguridad durante el traslado y adaptar el plan de vuelo al paciente. El medio terrestre sigue siendo el transporte más utilizado, por su disponibilidad y su coste, pero conviene destacar la necesidad de adaptar la ambulancia al traslado de pacientes críticos y ECMO. En cuanto a los traslados de largas distancias y en avión, conllevan más incidencias logísticas y médicas, pero hacen posible la oferta de este recurso a las regiones más remotas con un análisis beneficio-riesgo positivo.

El traslado en ECMO supone un reto para el sistema sanitario, no solo por la complejidad técnica o médica que este conlleva, sino porque supone la creación de una estructura que puede sentar las bases de la relación multidisciplinar en el ámbito extrahospitalario y aumentar la relación interhospitalaria en pro del paciente.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

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