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Vol. 35. Núm. 2.
Páginas 131-132 (Marzo 2011)
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Carta científica
DOI: 10.1016/j.medin.2010.04.014
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Diagnóstico diferido de una fascitis necrotizante secundaria a perforación de íleon
Delayed diagnosis of Necrotizing Fasciitis secondary to ileum perforation
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L. Santana Cabreraa,
Autor para correspondencia
lsancabx@gobiernodecanarias.org

Autor para correspondencia.
, P. Eugenio Robainaa, J.P. Rodríguez Alvarezb, M. Sánchez Palaciosa
a Unidad de Cuidados Intensivos, Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, España
b Servicio de Traumatologia y Cirugia Ortopédica, Hospital Universitario Insular de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria, España
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Sr. Director:

La fascitis necrotizante es una rara infección que ocurre más frecuentemente en pacientes inmunosuprimidos, diabéticos o con enfermedad vascular periférica. Aparece de forma más común en la pared abdominal, extremidades y periné, introduciéndose el germen por cualquier disrupción de la barrera cutánea; aunque han sido reportado otras etiologías como los abcesos perirrectales, las inyecciones subcutáneas, el cálculo renal o la fístula colocutánea1,2.

Presentamos el caso de un varón de 78 años, diabético, que ingresó por cuadro de 7 días de evolución consistente en fiebre y dolor a nivel de cadera y fémur derecho. En la exploración física se apreciaba un aumento significativo del perímetro del muslo, acompañado de lesiones eritematosas a nivel de la región femoral lateral. No refería ningún antecedente traumático ni lesiones en la piel de la zona afectada, siendo además la exploración abdominal anodina. Se realizó un CT abdominal que no apreciaba patología intraabdominal y sí claros signos de fascitis necrotizante a nivel femoral lateral derecha, motivo por lo que fue intervenido de urgencias, encontrando una importante necrosis muscular con gran cantidad de material purulento, para lo cual se hizo un desbridamiento quirúrgico con lavado y limpieza profusa de la zona afectada. En los cultivos se aisló Bacteroide fragilis, Streptococus sanguis, Escherichia coli y Candida albicans. Tras la cirugía el paciente permanece en situación de shock séptico, realizándose curas diarias en quirófano de la herida, sin presentar sintomatología abdominal que hiciese sospechar una complicación asociada. Al 7.o día aparece drenaje de material fecaloideo a través de la herida por lo que se repitió nuevo CT abdominal que objetiva enfisema a nivel de región glútea derecha que se extiende hasta musculatura ilíaca derecha, sin objetivarse colecciones intraabdominales. Es trasladado nuevamente a quirófano donde se encuentra que la herida a nivel femoral comunica con una perforación a nivel de íleon terminal; se realiza sutura simple de la misma con epipoplastia e irrigación para limpieza del trayecto fistuloso. El paciente persiste con signos de sepsis grave, a pesar de las curas diarias de la herida, por lo que se decidió la realización de desarticulación de la cadera derecha al 20.o día de ingreso, a pesar de lo cual fallece al 27.o día de su ingreso en situación de fallo múltiple orgánico.

Nuestro caso representa una fascitis secundaria a una perforación del íleon, adyacente al músculo ilíaco, el cual sirvió de trayecto de salida del material purulento. En este paciente no existían signos de afectación de la pared abdominal, además de que en el CT no se apreciaban signos de peritonitis, ni de abceso intrabadominal, ni neumoperitoneo, motivo por lo cual se demora el diagnóstico del origen de la fascitis hasta que se objetiva salida de material fecaloideo a través del trayecto fistuloso. Existen escasos casos reportados en la literatura donde una perforación intestinal provoque una fascitis necrotizante a nivel del muslo sin signos en la exploración abdominal que hicieran sospechar el origen a dicho nivel2. La mortalidad de esta patología es tan elevada como de un 76%, correlacionándose con el mal pronóstico el retraso en el diagnóstico o en el tratamiento3. Por tanto, cuando nos encontramos ante una fascitis habrá que pensar que, a pesar de no existir datos clínicos ni en las pruebas complementarias que lo apoyen, puede ser la consecuencia de un problema intraabdominal que si no se resuelve precozmente la mortalidad es casi segura4,5.

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Necrotizing fasciitis of the abdominal wall secondary to a perforated sigmoid diverticulum in a Spiegel's hernia. A case report.
Cir Cir, 73 (2005), pp. 133-136
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